lunes, 17 de julio de 2017

Camino a la Puna

Ya instalado en la ciudad de Salta, al otro día temprano me esperaba un largo recorrido de alrededor de 500 kilómetros, el cual me iba a tomar todo el día.

Salimos de la ciudad y pasamos por los pueblos de Cerillos y la Merced, ambos ubicados al igual que la ciudad de Salta en el Valle de Lerma. Gracias a su clima y la riqueza del suelo, la zona de este valle es el principal centro económico de la provincia, donde se destacan los cultivos de porotos, tabaco, maíz y soja. Luego, se llega a Campo Quijano, que nos indica la entrada a la Quebrada del Toro. Qué significa una Quebrada? Es básicamente un paso estrecho entre montañas cuyas laderas "caen" abruptamente en dicho paso, el cual puede considerarse un valle estrecho. Al entrar a la quebrada, la vegetación comienza a tornarse escasa y el terreno árido y montañoso. También puede apreciarse el viaducto El Toro por donde pasa el famoso Tren de las Nubes. Esta fue la primera parada y aquí una foto:

Viaducto del Toro

Como se ve en la foto, estaba nublado y había neblina. No se preocupen por eso si hacen el recorrido, a medida que van subiendo en altura y pasando las montañas, con el correr de las horas la neblina se va disipando y el cielo queda completamente despejado!


Avanzando por la ruta, comenzaba a apreciarse la vegetación típica de la zona, El Cardón, el cual es un tipo de cactus. Es una especie protegida en el área de Salta y Jujuy, por lo que está prohibido cortarlos. El crecimiento de esta planta es, en promedio, de aproximadamente un centímetro anual y puede llegar a alturas de entre 5 y 7 metros. En las fotos se puede apreciar su altura.

Los Cardones

Los Cardones

Luego de tomarnos un tiempo para ver los cardones y sacarnos unas fotos, continuamos nuestra travesía a El Alfarcito, un pequeño pueblito antes de llegar a la localidad de San Antonio de los Cobres, a 2800 metros sobre el nivel del mar.


El lugar vale la pena visitarlo por su historia y su gente. Y también, para conocer la maravillosa obra del padre "Chifri", un joven cura que llegó a la región en 1999 y unió las comunidades dándoles esperanza y oportunidades a sus pobladores. Los ayudó y juntos construyeron: el Colegio Secundario Albergue de Montaña "El Alfarcito", primero del noroeste del país; un centro de artesanía sin intermediarios como medio de subsistencia para los lugareños; y la iglesia. También se puede ver el colectivo que usaba para transportar a los chicos al colegio. El padre "Chifri" era conocido en la zona por volar en parapente para llegar con su mensaje de alegría y esperanza a remotos poblados en la región.

Iglesia El Alfarcito
Iglesia El Alfarcito

Colegio de Montaña "El Alfarcito"



Colectivo de los sueños

Centro de atención al visitante

En la última foto pueden apreciar la construcción del centro de visitantes, hecho con botellas de plástico que fueron recolectadas y manteniendo el estilo arquitectónico del cerro.

Finalmente, dejamos atrás El Alfarcito y nos dirijimos rumbo a San Antonio de los Cobres, la última localidad que visitamos antes de dirigirnos a Salinas Grandes. Su nombre hace referencia a San Antonio, protector de mulas, patrono de arrieros y viajeros; en conjunción con la cercanía de la sierra de Cobre, rica en este mineral. Su altitud es de 3760 metros sobre el nivel del mar por lo que las condiciones climáticas son muy duras para los pobladores.

La amplitud térmica es muy grande como consecuencia de su altitud y puede oscilar entre los 20 grados celsius durante el día y -25 grados celsius en las frías noches de invierno. Es por esto que los lugareños suelen decir que viven las cuatro estaciones en un solo día (invierno durante la noche; primavera avanzada la mañana; verano al mediodía y la tarde; otoño a la tardecita acercándose la noche).


La población es cercana a 5500 personas según el censo del 2001, es un pueblito muy tranquilo, interesante para recorrer sus calles, la iglesia y principalmente interactuar con los lugareños. Esto último nos permite entender como viven, tan distinto a la realidad de las grandes ciudades, con muchísimos menos recursos; tomar conciencia de lo que tenemos y dejar de quejarnos por cosas que realmente no son importantes cuando hay personas que viven con mucho menos confort y recursos de los que se suelen disponer en las grandes ciudades; y también, es una oportunidad para ayudar a los lugareños comprando sus artesanías y colaborando con ellos.

Iglesia San Antonio de los Cobres 



Calles de la localidad


Paisajes cercanos a la localidad

Saliendo de allí luego del almuerzo, nos encaminamos a las Salinas Grandes (esto quedará para el siguiente post!) donde les voy a contar sobre el resto de la travesía del día.






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